The Valley School

14:12 Eduard Muntaner Perich 0 Comments


Bangalore es una ciudad de más de ocho millones de habitantes. Hay literalmente miles de escuelas, y las hay de todos los tipos. En el proyecto que me ha llevado a la India (Inventors4change), colaboramos con cuatro escuelas de la Parikrma Foundation, centradas en dar una educación de calidad a niños de los slums de la ciudad. Pero además de trabajar con estos centros, durante los últimos años he intentado visitar otras escuelas, para conocer más proyectos, experiencias y enfoques pedagógicos. Las llamo visitas, pero en realidad son jornadas de trabajo activo, porque siempre realizo talleres y actividades con los niños y maestros.


El año pasado descubrí The Valley School, una escuela privada a las afueras de Bangalore. Pertenece a la red de escuelas Krishnamurti. Entonces escribí una reseña bastante extensa sobre este centro educativo. 

El pasado viernes volví a visitarla. Ha sido la primera escuela donde he hecho talleres este año. El próximo miércoles volveré a ir, pero para hacer formación de profesorado.


Este día trabajé con alumnos de octavo y noveno curso, y me centré en actividades de tinkering (pensar con las manos). La primera actividad la tomé prestada del Tinkering Studio del Exploratorium de San Francisco, y consistía en construir un autómata con cartón, hojas de espuma y otros materiales reciclados. La segunda actividad consistía en construir sin instrucciones un robot LEGO capaz de andar con cuatro patas, y después disfrazarlo con materiales reciclados. Era la primera vez que realizaba ambos talleres, pero funcionaron muy bien. Las clases eran las mismas con las que había trabajado el año pasado.

Estos días en The Valley School tenían visita de alumnos de otra escuela Krishnamurti, de Estados Unidos. Sin duda, esta es otra buena manera de promover educación glocal. Aunque sin duda, más cara que los intercambios virtuales.

Este viernes, a primera hora de la mañana, los alumnos mayores se encargaron de la asamblea, convirtiéndola en una especie de talent show, donde algunos estudiantes mostraron sus habilidades cantando, tocando el piano, recitando poesía, etc. Los alumnos de Estados Unidos también participaron.

Algo muy interesante del modelo de escuelas Krishnamurti es que intentan que los niños crezcan sin miedo. El miedo es una verdadera epidemia en todo el mundo. El miedo lleva al odio, y el odio a grandes injusticias sociales. Pensemos por ejemplo en la crisis de refugiados.

Esto también me hace pensar otra vez en las dimensiones global-local. Conectar niños y jóvenes procedentes de orígenes culturales diferentes y promover que creen proyectos colaborativamente, es una manera de que desarrollen la autoconciencia, busquen el entendimiento, consideren otras perspectivas antes de actuar o tomar decisiones, y de que comiencen a acercarse a la diferencia a través de la empatía. Eso es precisamente lo que buscamos en Inventors4Change.
 

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